GLOTONIA

20070110

Más Léo Fourneau

No estamos de acuerdo con Leo. Fíjate tú. Reclama que la crítica gastronómica francesa sea más sesuda descifrando los conceptos que rijen las propuestas de los chefs galos: ordenar, aclarar, explicar, descifrar. No, Leo, te equivocas. Dice el amigo Fourneau que los Pudlowski, los Ribaut, los Lebey, (críticos gastronómicos franceses) tienen su punto de vista a "ras del mantel", escriben sin "deshuesar"... pues qué envidia! Nosotros, estamos hartos y en algún foro público lo hemos dicho bien alto, de que el escritor gastronómico de hoy, salvo honrosas excepciones, se dedique a intentar definir la cocina, a desmembrarla, a escribir psycho-sesudos postulados. Lo único que les preocupa es abanderar la modernidad, erigirse en defensores de una u otra tendencia. Enjuiciar el trabajo del prójimo. Sólo importa el “qué” y no el “cómo” contarlo. Desde este blog lo podecimos decir más alto, pero no más claro: ¿Qué más nos da? ¿Qué nos importa la historia, lo sucedido, la descripción de lo visto o lo comido, aquello que ingerido está y reposa en el fondo del estómago? ¿A quién importa que un gazpacho de melón merezca una calificación de 8 sobre 10, o que el apodo elegido para una sopa sea minimal, o que un sorbo de granizado de Campari sea sibarítico y pleno de manjarosidad? Toda esta monserga pasaría desapercibida si todos se preocuparan de escribir con hermosura, si en todas esas críticas, francesas, españolas, lusas o inuits, aflorara la buena literatura, que al día de hoy no hace acto de presencia en ninguna columna de opinión.

Entrevista a Leo Fourneau

1 comentarios:

Anónimo dijo...

El que suelta manjaroso y sibarítico o está borracho o rodeado de melones de previo pago o es mas cursi y ortera que su indumentaria. Hay dios mío el ojilampiño.