Caca Rica Est!
Sección:
Caca rica est
Nace nueva sección. Para todos aquellos que quieran confesar sin ningún pudor su perversión en la mesa: esa combinación imposible, esos garbanzos con mayonesa, ese bocadillo horroroso que te gusta comer cuando nadie hay en casa, esa marranada robada a hurtadillas de la bolsa de chuches de tu sobrino, enfin, todas aquellas mierdas que todos comemos pero que nadie se atreve a confesar. ¡Llegó el momento! ¡Ahora o nunca! Te quedarás como un bendito y tu conciencia de buen gourmet volverá a brillar como los piños de Rafael García Santos. Esperamos tus sabrosas combinaciones.
9 comentarios:
me encantó la idea! en la próxima les compartiré mi ricurita favorita, antes necesito agarrar valor para escribir esa aberrante receta porque aquí en casa cuando la preparo solo me salva de la guillotina.. los lazos familiares!
mmm pienso en las guarradas que me gusta comer y la verdad, no tengo demasiadas. Me da por épocas que me como todos los gusanitos y derivados del mundo pero no suelo ir más allá.
Por cierto, me encanta un blog de comida!!!
Cita:
de todas las aberraciones sexuales, sin duda la más extravagante es la castidad.
Recuerdo de la niñez:
agarraba una rebanada de pan Bimbo(por que el pan no era de molde si no Bimbo).
Extendía una adecuada cantidad de Nocilla.
Añadía un par de rodajas de salchichón.
Cerraba con otra rebanaba de pan.
Aquella mezcla de salado-dulce, tierno-cremoso me privaba… y ahora que lo leo y aunque imagino que el paso del tiempo enaltece la memoria gustativa, (y por lo tanto, ya no será lo mismo) pongo a Escoffier por testigo que volveré a probarlo!
Mi mayor guarrada fue una merienda a base de panceta recién hecha a la brasa (gran placer donde los haya), lo inconfensable es que como no encontraba nada a mano para bajar la grasa por mi garganta, me bebí media copa de cocacola con jb de trago.
Aquel día acabé un poco perjudicada, pero qué bien me lo pasé.
Eranse los tiempos de los merovingios.
Una localización perdida en la inmensidad de nowhere donde un ejército de jóvenes reclutados para batallas que jamás hubo se instruian para la inutilidad de matarse.
Un domingo se les permitió salir a olvidarse de donde estaban y necesitaban comer.
Andando y andando encontraron un lugar humilde donde nadie les esperaba.
Señora, podemos comer algo, por favor?
Si, pero solo tengo sardinas en aceite con galletas maría!
No sabeis que manjar entonces, que
melancolía ahora.
Eso me ha enseñado que no hay que despreciar nada.
Algun dia será una añoranza que al recordarla sabrá a ambrosía.
Juro que aquello comimos!
Bocata untuoso: Bacon a la plancha (loncha gruesita), tomate en rodajas, loncha de queso cremoso y mahonesa. Hmmmmmmmm
Bocata de desayuno: Loncha de jamón serrano a la plancha y huevo frito. Hmmmmmmmm
Bocata de calamares: sin palabras. Esos calamares fritos saliéndose del pan. Hmmmmmmmm
Bocata de salchichas: pero no de las de Frankfurt, sino de las de siempre, fritas al vino y rebosando salsita en el pan. Hmmmmmm
Ah! y recuerdo un bocata de patatas fritas de churrería...
Yo no puedo por más que procurarme placer a escondidas. ¡Bueno!, eso lo hacen muchos, pero es que soy incapaz de hacerlo delante de mi mujer y mis dos hijas.
Cuando estoy de Rodríguez, aprovecho para disfrutar de unas buenas alubias de Tolosa, a las que incorporo una cantidad generosa de dados de gelatina de menta.
Es la primera vez que lo confieso, y la verdad es que me avergüenza un poco.
Estoy dispuesto a seguir disfrutando de este placer oculto.
Me encanta ;
El pan con tomate y sal untado de miel.
El jamón york con nata.
El queso manchego o de cabra con chutney de mango.
Las aceitunas rellenas de anchoa junto con ositos de gominolas de frutas ( si no hay aceitunas, pepinillos en vinagre)
El chocolate negro con anchoas.
Esto, entre otras marranadas más inconfesables.
El regaliz biològico con mahonesa.
Publicar un comentario en la entrada